13ª EDICIÓN CAMPAMENTOS DE VERANO EN LA PROVINCIA DE BATTAMBANG (CAMBOYA)

El proyecto consiste en organizar un total de 9 campamentos de verano en distintas zonas donde trabajan los equipos de la Prefectura Apostólica de Battambang.
Último día del proyecto: 03/09/2017

Recaudado

555,00 €

Presupuesto

1.000,00 €
Impacto de la donación
6,105 €
Categoría : 
Infancy
El proyecto ha concluido. Las donaciones no serán posibles
Retos
1
Seguidores
2
Visitas
1136
Donación media
61.67€
¡Gracias!

Queridos amigos, 

Una vez más queremos agradeceros vuestro apoyo con las donaciones que habéis realizado a través de la plataforma iHelp a los programas que S.A.U.C.E. ONG desarrolla en Camboya. 

Gracias a vuestra ayuda, más de 1.000 niños y niñas de pueblos de la zona rural de la provincia de Battambang, Camboya han podido participar en los programas que se organizan en verano por el grupo de voluntarios españoles. 

Contar con vuestra colaboración supone dar esperanza a muchísimas personas que viven con muchas dificultades. Os animamos a seguir colaborando con iniciativas de este tipo a través de iHelp. 

En nombre de Kike Figaredo y de S.A.U.C.E. ONG, nuestro agradecimiento por vuestro esfuerzo y sensibilidad. 

Aprovechamos para enviaros un afectuoso saludo,

 

Javier Álvarez-Cienfuegos Fernández

Vicepresidente de S.A.U.C.E.

 

informe de actividad

El Verano de Camboya.

 

Como dicen bien las normas ortográficas y de puntuación, digo “El Verano”, ya que todo nombre propio ha de diferenciarse de lo común. Y este verano tiene todos los requisitos, para ser propio, único, pero con suerte; repetible.

SAUCE es una fundación que lleva trabajando muchos años enfocada a la ayuda humanitaria en Camboya, abarcando muchos aspectos, y con muy diferentes proyectos. Entre ellos los “Summercamps”. Y así es como nos embarcamos 5 semanas a la aventura, con un objetivo muy claro y sencillo: traer felicidad y alegría a los niños camboyanos más desafortunados.

Y se superó con creces. 

El equipo formado por 21 voluntarios españoles en una franja de edad entre los 21-25 años, se implicó y se esforzó al máximo. Desde que llegamos tuvimos unas pequeñas clase del idioma Khmer, y poco a poco forjamos confianza para comenzar pequeñas conversaciones con ellos, siempre respaldados con que no hay nada más universal que una sonrisa sincera. Tras un breve periodo de adaptación, y conociendo un poco más su historia, sus tradiciones, su comida, y los proyectos donde colabora o directamente lleva Sauce, nos dividimos en 3 “kroms” o equipos, y durante las próximas 3 semanas visitaríamos 3 lugares cada krom, por tanto alcanzando a 9 lugares diferentes, donde realizaríamos los “Summercamps”.

Teníamos los recursos gracias al arduo trabajo de recaudación en Madrid, tanto de dinero como de material (que incluía todo tipo de regalo para los niños: desde ropa, mochilas, neceseres, juguetes o material escolar), y sobretodo: teníamos ilusión y ganas.

Y así, es como nos despedimos entre nosotros y pusimos rumbo a poblaciones remotas en el Norte de Camboya. Y se convirtió en una maravillosa rutina. 

Por las mañanas siempre había llantos; tras formar filas tocaba duchas obligatorias para todo niño que quisiera participar en el campamento. Porque efectivamente, la higiene brillaba por su ausencia, y algunos niños referían: “Ote tandutet” (no ducha) hasta dos semanas atrás.

Después de la cual dábamos uniformes, y dividíamos a los niños en grupos que durarían toda la semana de campamento. Los grupos solían oscilar entre 30-40 niños, por monitor español, cada campamento solía contar con 250-300 niños. Y en esa misma división, eran llamados a desayunar-comer-merendar y cenar, comida basada en arroz, de los arrozales de la Prefectura Católica de Battambang, y con todo tipo de complementos sanos y nutritivos para los niños (carnes y verduras), que se compraban a diario y venían frescos por la mañana. La comida variada y sabrosa, era tal vez algo de lo que más agradecían los niños, porque si bien es verdad que no a todos les falta comida en su día a día, el que puede comer es poseedor de arrozales, pero ello implica que comen solo arroz. Sin nada.

Nuestra concepción en Occidente de desnutrición, siempre lo asociamos a no comer. Actualmente uno de los tipos más frecuentes de desnutrición es la llamada Enfermedad de Kwashiorkor, donde la deficiencia calórica no es tan grande, pero si proteica. Y puedo asegurar que el 70% que conocí en Camboya tienen Kwashiorkor. ¿Cómo se soluciona? Comiendo algo más que el puro carbohidrato del arroz, y centrándonos en que para crecer necesitan muchas proteínas y vitaminas. Y de ellos se encargaron nuestras queridas cocineras que contratábamos en los campamentos. 

Tras haber hablado de la logística; vamos a lo divertido. ¡Aquellos niños rebosaban energía!

Jugábamos, jugábamos y jugábamos todo el día con ellos. Jugábamos dando clases de inglés, jugábamos corriendo, y jugábamos comiendo. Cantábamos al desearnos los buenos días, al ducharnos, al jugar, al comer y a despedirnos. Y aún había niños que se quedaban los últimos y eran los primeros en volver por la mañana.

Los niños camboyanos nos esperan a lo largo de todo el año, porque somos su mayor alegría, saben que, con nosotros, van a hacer amigos, van a jugar, van a comer y van a tener regalos, y eso les hace estar felices las 24 horas.

Desempañábamos rondas de talleres, y nos turnábamos con nuestros equipos para que al finalizar el día todos hubieran pasado por todos los talleres/juegos: Hacer pulseras, dibujar, futbol, saltar a la comba (¡su favorito juego!), pintarse la cara, el juego de las sillas, la versión camboyana de a la Zapatilla por detrás... y un largo etcétera. Y el último día, siempre tocaba gymkhana; e independientemente de quien ganase todos recibían premios. Premios donados por nuestros colaboradores. Y esas sonrisas desbordantes, recompensaban todo nuestro esfuerzo.

Entre las comunidades que visitamos e instalamos los summercamps, varíaba mucho el perfil de niños; desde la comunidad de Roca; camboyanos seropositivos de VIH, a pueblos flotantes de antiguas comunidades vietnamitas, que emigraron y se instalaron en el lago de camboyano, pero que a día de hoy no son reconocidos como vietnamitas o como camboyanos, viven en el agua, en el gran lago Tonlé Sap de Camboya, pero no tienen permitido pisar tierra camboyana, y por tanto  están “atrapados”, pasando por comunidades en una de las zonas con mayor número de minas antipersona por metro cuadrado. Y por supuesto sin dejar de lado a los niños de “arrupe”, niños que son acogidos y becados en su educación, por ser víctimas de las minas antipersonas y haber perdido alguna de sus extremidades, o por presentar malformaciones y ser discapacitados generales.

En definitiva, creo que una imagen habla más que mil palabras así que me dispongo a adjuntar un par de fotografías para ilustrar todo nuestro voluntariado en Camboya.

Gracias por ayudar.

Gracias por ser parte de Camboya.

Orkun Charan.

MÁS

Todos tienen derecho a disfrutar

¿Para quién va destinado?

  • Alrededor de 900-1200 niños que viven en situación de extrema necesidad, principalmente en la zona rural de la provincia de Battambang.

¿Dónde?

  • En la ciudad de Battambang  y en otros 8 pueblos de la zona rural, todos ellos en la provincia de Battambang al norte de Camboya.

¿Cuándo?

  • Los campamentos tendrán lugar durante 6 semanas, desde finales de julio hasta principios de septiembre.

¿Quiénes lo realizamos?

  • Apoyados por la ONG S.A.U.C.E un grupo de 25 jóvenes voluntarios iremos desde España a Camboya, y allí contaremos con el apoyo de jóvenes voluntarios camboyanos.

Personas beneficiadas
1200 niños
directamente
Objetivo del proyecto
  1. Fomentar que los niños y niñas en situación vulnerable tengan la oportunidad de disfrutar junto con otros niños de unos días con actividades y juegos y sin tener que estar pendiente de llevar ingresos o comida a casa para ayudar al sostenimiento de la familia.

  2. Darles la oportunidad de conocer a jóvenes camboyanos que puedan servirles de ejemplo de lo que pueden llegar a ser el día de mañana.

  3. Fomentar el estudio y en su caso, escolarizar a niños creando a través del buen ambiente del campamento una relación de confianza con las familias y animando a los niños a estudiar, ofreciéndoles oportunidades para ello a través del programa Anathá (proyecto de escolarización de S.A.U.C.E. que se está llevando a cabo en Camboya).

  4. Enseñar a los niños con esta experiencia a relacionarse, la importancia de la higiene (lavarse los dientes después de cada comida, lavarse las manos antes de comer, enjabonarse bien en la ducha, etc.), sobre el cuidado del medio ambiente y sobre educación básica (dar las gracias, pedir por favor, respetar a los demás, etc.).

Objetivo del proyecto
  1. Fomentar que los niños y niñas en situación vulnerable tengan la oportunidad de disfrutar junto con otros niños de unos días con actividades y juegos y sin tener que estar pendiente de llevar ingresos o comida a casa para ayudar al sostenimiento de la familia.

  2. Darles la oportunidad de conocer a jóvenes camboyanos que puedan servirles de ejemplo de lo que pueden llegar a ser el día de mañana.

  3. Fomentar el estudio y en su caso, escolarizar a niños creando a través del buen ambiente del campamento una relación de confianza con las familias y animando a los niños a estudiar, ofreciéndoles oportunidades para ello a través del programa Anathá (proyecto de escolarización de S.A.U.C.E. que se está llevando a cabo en Camboya).

  4. Enseñar a los niños con esta experiencia a relacionarse, la importancia de la higiene (lavarse los dientes después de cada comida, lavarse las manos antes de comer, enjabonarse bien en la ducha, etc.), sobre el cuidado del medio ambiente y sobre educación básica (dar las gracias, pedir por favor, respetar a los demás, etc.).

Viabilidad del proyecto

En el verano de 2005, un grupo de amigos, animados por Kike Figaredo, Prefecto Apostólico de Battambang, organizaron un pequeño campamento para cerca de 100 niños en el recinto de la Prefectura Apostólica de Battambang.

El éxito fue tal, que se ha repetido el proyecto año tras año, ampliando el número de niños beneficiados por el mismo y realizando más de un campamento en varios pueblos de la provincia de Battambang. Este año se realiza la treceava edición.

 

Viabilidad del proyecto

En el verano de 2005, un grupo de amigos, animados por Kike Figaredo, Prefecto Apostólico de Battambang, organizaron un pequeño campamento para cerca de 100 niños en el recinto de la Prefectura Apostólica de Battambang.

El éxito fue tal, que se ha repetido el proyecto año tras año, ampliando el número de niños beneficiados por el mismo y realizando más de un campamento en varios pueblos de la provincia de Battambang. Este año se realiza la treceava edición.

 

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