La 111 2024 – El futuro como meta

La 111 2024 – El futuro como meta

#Deportivos
Por: ASU ONG
Causa que apoya: El futuro como meta
ONG beneficiaria: ASU ONG

Nuestro reto es doble: recorrer 111km para que los estudiantes de la Université de Ngozi sean la generación que lidere el futuro del país más pobre del mundo



EL RETO:

Sí, un año más, hemos vuelto a perder la cabeza. ¿Por qué? Porque, aunque suene raro, recorrer 111km sin parar puede resultar adictivo. Por eso lanzamos una nueva edición de «La 111», el reto deportivo más duro y solidario del planeta. 🙂

Una vez más nos enfrentaremos a la Ruta Teresiana de 111 kilómetros, que normalmente se hace en 4 etapas, de una sola tirada. La idea es caminar es hacerlo en menos de 24 horas, sin dormir, sin echarse la siesta, básicamente sin parar. Saldremos desde Alba de Tormes el sábado 9 de marzo muy temprano, y llegaremos a Ávila el domingo 10 de madrugada.

Este es un reto para reír y para llorar, para confirmar que la cabeza puede más que las piernas, y para demostrar que con mucho sacrificio se puede cambiar el mundo. Solo para lo más valientes y/o un poco pirados. Durante el camino: risas, lloros… ¡incluso un poco de locura! Pero, sobre todo, lo que no faltará en ningún momento es ilusión y esperanza. Puedes ver el vídeo resumen de la edición pasada aquí.

EL OBJETIVO:

El objetivo del reto es recaudar fondos para financiar los estudios de los mejores estudiantes de la Université de Ngozi para ayudarles a que se conviertan en la generación que lidere el futuro del país más pobre del mundo, Burundi. Porque caminando también podemos cambiar el mundo, y porque «cada paso cuenta». Y es que en cada paso que demos, nos acordaremos al mismo tiempo de todos los que nos apoyáis en esta locura y que con vuestro esfuerzo nos empujáis hacia la meta, y por supuesto tendremos muy presentes también a todos esos jóvenes, de Burundi y de cualquier parte del mundo, que cada día se ven obligados a superar retos mucho más grandes que este simplemente para poder estudiar y tener un futuro. Por eso, daremos siempre «un paso más por los que no pueden rendirse». Por eso, la meta de esta aventura no estará únicamente en Ávila, sino también a miles de kilómetros de distancia, en Burundi. Y es que eso es lo más increíble de este reto: que tiene el futuro como meta.

Puedes encontrar toda la información del proyecto que vamos a financiar aquí.

DONACIONES:

Os animamos a que apoyéis el reto para que, juntos, logremos que cada uno de los 47 caminantes financie los estudios de cada uno de los mejores 47 universitarios de la Université de Ngozi para que tengan el futuro como meta. Para ello, cada uno de los caminantes nos hemos propuesto recaudar al menos 2€ por kilómetro recorrido, 222€ en total, para financiar el 50% del coste de una matrícula universitaria en Burundi (hemos pensado que cada uno de los alumnos beneficiarios paguen a su vez la mitad de sus matrículas on el objetivo de implicarles en el proyecto y exigirles también por su parte un compromiso y un esfuerzo de tal forma que puedan valorar en mayor medida la ayuda recibida).

Tu ayuda será fundamental para que pongamos en marcha este proyecto que tanta ilusión nos hace, y que contribuirá a mejorar la educación del país más pobre del mundo, Burundi.

Las donaciones pueden ser de cualquier cuantía para la causa en general o, si lo prefieres, puedes donar una cantidad concreta por cada kilómetro que recorramos:

  • Donación 11€ = 10 céntimos por cada km
  • Donación 22€ = 20 céntimos por cada km
  • Donación 33€ = 30 céntimos por cada km
  • Donación 44€ = 40 céntimos por cada km
  • Donación 55€ = 50 céntimos por cada km
  • Donación 111€ = 1€ por cada km
  • Donación 222€ = 2€ por cada km

Tú decides qué valor le das a nuestros kilómetros –por kilómetros queremos decir en realidad sufrimiento, por si no lo has pillado-

¿Quieres apostar por el número de kilómetros que recorrerá alguno de nuestros locos en concreto? Puedes hacerlo aquí: bit.ly/111apuestas

 QUIÉNES SOMOS – LOS 47 DE LA 111

Sol: Probablemente cinco veces más atleta que tú y yo juntos. Aptitudes para la 111 tiene. Otra cosa que tiene: condición de lego. Operada de dos rodillas que se salen de su órbita cuando quieren, veremos si en esas 24 horas de ruta le da por ser la Sol atleta o la Sol lego.

Susi: Lleva intentando hacer deporte desde que nació (es un puedo y no quiero en toda regla). Se alinearon los astros y consiguió subir los Pirineos con un macuto y sin entrenar. Se ha atribuido la suerte de ese finde y desde entonces se cree que puede hacer la 111. Habrá que verlo.

Yabsy: De vez en cuando su perro la saca a pasear, el deporte no es lo suyo pero va con actitud, así que ojo no nos sorprenda y haga los 111 km corriendo, aunque también está la posibilidad de que se quede dormida andando… pronto lo descubriremos.

Belén Jaure: Después de su erasmus en Roma, se toma la 111 como un reto para adelgazar todos los helados y toda la pasta que ha comido, hace deporte muy de vez en cuando pero su actitud es la mejor aliada para llegar sana y salva a la meta e incluso con fuerzas para tomarse una buena cerveza.

Pablo Martos: Practica varios deportes pero ninguno bien, el típico matao vamos. En 2022 vio con sus propios ojos que el proyecto de ASU en Burundi es verdadero imbigambi para el mundo. Tiene una ilusión enorme por terminar pole pole el reto 111. Su único aval los ya casi 10 Caminos de Santiago en sus piernas. Urakoze cane!

Lu Lozano: La última vez que hizo algo parecido fue en una excursión con el colegio, las distancias no son lo suyo y se piensa que 111 km se hacen en una horita, ignorancia que le ayuda a afrontar el reto muy tranquila (sabiendo que hay un coche atrás para recogerla claro).

Belén Cabello: Es toda una aventurera y disfrutona de la vida. Ella dice que hace deporte. Si hay una modalidad llamada “deporte de mentira” lo corroboramos. Muy concienciada de la vida healthy, tanto que igual decide añadir al reto 5 kg de fruta a la espalda. Se apuntó a la 111 de calentón con amigas… porque claro, ya puestos a dar paseítos ¿por qué no hacer 111 km de golpe?

Belén de la Fuente: Soy Belén, tengo 24 años y estoy acabando la carrera de Derecho y ADE. No soy nada deportista, si consigo hacer este reto mi madre me ha prometido cerveza ilimitada el resto de mi vida. Lo que más me gusta en este mundo es mi familia, mis amigas y la cerveza fría. Mis propósitos de 2024 son conseguir un trabajo como abogada y hacer la 111. Creo que conseguiré las dos.

Pepechu: Nadie sabe su verdadero nombre. Forajido de Cataluña. Persigue sueños bohemios cual buen estudiante de comunicación; siendo la 111 el más loco hasta la fecha. Si fuera por sus patitas de pollo no llegaría, pero como se toma la vida con buen humor probablemente sea de los primeros en pisar la meta.

Nacho Jaure: El estudiante de mecánica ha renunciado un finde a los coches para utilizar las piernas que no le garantizan una llegada certera a la meta. No pasa nada, lo intentará hasta la muerte, porque otra cosa no, pero es el más tenaz.

Anto Insua: Con muchas ganas de repetir esta salvajada y sobre todo de conseguir llegar a Ávila, pero sin que sea en silla de ruedas (igual es mucho pedir). Esperemos que la cafeína y las barritas de chocolate compensen la falta de entrenamiento.

Mateo Bordoy: Soy un pequeñín al que le encanta correr y correr para encontrar la tranquilidad. Así que si me buscas y no me encuentras, ¡ya sabes que estaré haciendo!

Marcial Bordoy: Altote, guapote y deportista, ¡voy a caminar 111 km! 😉 Si apuestas por mí, prometo que mis piernas no se rendirán antes que mi atractivo. Prepárate para verme cruzar la línea de meta, frito, ¡pero con estilo!

Chema Linares: He tomado la decisión de ir a la 111 ya que nuestro comandante Golo me convenció con una buena comparación/símil: “CHEMA no te rayes es como ir y venir 15 veces (o quizás un par más) desde las Nieves al Prado, no es para tanto” iluso de mí le hice caso y espero que así sea.

Esteban Bardolet: Tomó la decisión de apuntarse de calentada. Nadie niega que dará todo por llegar a meta. Aunque puede ser que caiga una siestecita por el camino.

Jaime Lapu: Ganas, espíritu, corazón, forma física, creo que lo único que me falla es la cabeza y según dicen se pierde bastante rápido. Espero llegar cuerdo a la meta.

Sofí Lapu: A sus 21 años va a conseguir andar 111 km antes que sacarse el carnet de conducir, pero después de esto… ¡para qué necesita un coche cuando puede ir andando!

Jaime Glez Lara: Debuta en esta prueba tras hacer una buena marca en el Camino de Santiago. Forrest Gump es su referente desde chiquitillo. Si mejora su ratio habitual de ampollas/kilómetro nada le impedirá llegar a Ávila.

Alvear: Después de estar completamente loco y volver a repetir por tercera vez un reto de esta altura, está dispuesto a llegar de nuevo y darlo todo por el equipo. Con ganas también de ayudar a todos los caminantes a poder llegar al objetivo.

Paula Sainz: Soy Paulis y estudio medicina, pero ese día la médico no voy a ser yo. Muchos médicos podrán decir que han pasado el MIR, pero pocos médicos podrán decir que han pasado el MIR y la 111 de ASU. Soy pequeñita, pero se dice que la hormiga siempre acaba ganando a la jirafa. Quiero conseguir este reto porque todo lo que me propongo lo consigo.

Ire Yáñez: Soy Ire. Muchos amigos me llaman garrote y espero poder demostrarlo, me vengo desde Londres a hacer este retazo y soy muy esta frase “el que tenga miedo a morir que no nazca”, y ganas de vivir tengo y muchas. 1+1 son 7, pero 111 suena mejor.  Si lo consigo, para la próxima vengo andando y me ahorro el avión. ¡Garrotazo!

Helen: Soy Helen, la alegría personificada, y estoy a punto de embarcarme en un desafío que nunca me imaginé… Mi carisma y fuerza de voluntad van a ser mis mejores aliados mientras me embarco en este reto, ya no solo por satisfacción personal, sino también para ayudar a los futuros alumnos de la Universidad de Ngozi. Y si estoy aquí por culpa de Golo, él ha sido el que me ha liado para esta pedazo locura, y me ha animado a dar lo mejor de mí!! ¡Prometo ser la chispa que iluminará el camino hacia el éxito!

Lara: Dice que va a hacer el reto por apoyar a la causa, pero en verdad lo que quiere es leernos la carta astral a todos durante la noche. La noche puede hacerse larga para los que caminen con ella.

María Sanz: A pesar de que después de la edición pasada dijo que no repetiría jamás, este año ha dado la sorpresa y se apunta por «fomo» (fear of missing out). Es impredecible: puede ser la primera en caer o la primera en llegar a la meta.

Palo Yanes: Para Palo el reto está en bajar de 24 horas. Asegura que en 25 es pan comido. Alargando la zancada en 26 horas está en Burundi.

Golo: Ha intentado colgar las botas… pero es imposible, es un «yonki» del sufrimiento. Un zumbado dispuesto a conquistar cualquier reto, y más aún cuando es por una gran causa. ¡Aú, aú!

Nacho Barrallo: Coruñés emigrado a la capital del Reino de España, sin ningún tipo de conocimiento respecto a sus límites. Me define el optimismo como defecto. De lunes a viernes abogado.

Jandro Bordoy: Soy Jandro. Dejó por escrito que si no acabo La 111 invito a una copa a todo el grupo.

Carmen de Cabo: Su manera de descansar es salir a correr, así que se podría decir que está preparada para terminar los 111 km, eso si, igual su despiste le lleva a coger otra ruta y termina en Segovia, veremos…

Mencía Muñoz: Un día me propuse salir a correr, corrí la cortina y ahí me quedé.  Menos mal que andar es otra historia, encima los integrantes de última hora suelen dar sorpresas. A ver si es verdad 🙂

Pablo Rodríguez: El año pasado no pude terminar el reto. Este año prometo que llego hasta el final, aunque me tenga que llevar Alvear a cuestas.

Borja Glez-Palenzuela: ¿Está preparado físicamente? Probablemente no, ¿está preparado mentalmente? Nunca se sabe… pero cuando se presentó el reto, no dudó en buscar las endorfinas que pueden generar el final de un reto como este.

Fon Mauricio: Llegará a La 111 en su prime, con la reciente medalla de la maratón de Malta al cuello, como aval para ser pieza clave de la expedición. Como buen gallego, le parece poco, ¡y amenaza con continuar hasta Santiago! Hará funciones de gregario y se encargará de que a nadie le falte su Mahou en los avituallamientos.

Quique Sansón: Esta persona distinguida exhibe una valentía exquisita, enfrentándose a desafíos con una elegancia innata. Su esfuerzo es como un ballet meticuloso, una danza grácil entre la dedicación y la tenacidad que despiertan admiración en quienes tienen el privilegio de presenciarla.

Juan García Vericat: De nombre Juan, de apodo Cuco para la familia y amigos cercanos. Amante del pádel y del fútbol y con ganas de superar este reto. ¿Llegaremos? LLEGAREMOS.

Pepe Díaz: Jugador de rugby, 90 kilos de pura potencia, “trader”, león de día y alcohólico de noche, no tengo meniscos, pero soy como un rodillo. LLEGAREMOS.

Juanpe Chivite: Soy Juanpe ¡y me encantan los retos! ¡Y esperemos superar la 111 para mayor Gloria de Dios!

Cholo: ¡Dicho y hecho! Dijo que volvería a hacer esta locura y aquí le tenemos. Lo que él no sabía cuando lo decía con 20 ampollas por cada pie y en tono de ironía, es que iba a volver de verdad. 

Jaime Pax: Sabe que acabará el reto, pero llevará algunas prótesis de rodilla por si la cosa se pone fea.

Alo: El año pasado demostró que los 111 km le supieron a poco, veremos qué locuras protagonizará durante esta edición. Cuanto más pierde la cabeza, más posibilidades tiene de llegar a la meta. 

Lobera:Dispuesto a completar los 111 km por ellos. Unidos lo acabamos.

Javi Juárez: Fichaje estelar recién llegado de Calcuta. Allí, lo único para lo que utilizó el móvil (y ni siquiera el suyo) fue para apuntarse a La 111. Está a la altura del reto… o el reto está a su altura.

Carlos Molina: Acabando de jugar un pádel, que yo tenía el “run run” de ir o no a la 111, entonces le pregunto a Chema: «oye al final vas a ir», y me dice «sí»; a lo que le respondo que es una locura; y me vuelve responder: «ya». Ese monosílabo como respuesta de la manera más tranquila del mundo es lo que me hizo apuntarme a esta locura.

Tere Fdez Agra: Me animé sin pensarlo como quien se apunta a unas copas. Para que os hagáis una idea, en mi armario lo último que encuentras son unas zapatillas de deporte. Mi próxima parada: Decathlon. Mi esperanza: el coche escoba. Mi misión: superar este pedazo de reto con este grupazo.

Amélie: Mi plan era correr la media maratón de Madrid el próximo mes, pero por complicaciones varias me tendré que conformar con casi triplicar y lograr los 111km en 24h (casi nada, como quien diría). ¡Con muchas ganas de esos 111km y a dar lo mejor de mí!

Sagar: Grandes hazañas a sus espaldas, como volver a su casa andando un par de horas después de salir de fiesta. Eso sí, sus cascos y su música son imprescindibles. No sabemos qué va a acabar peor, si sus piernas o sus oídos.

Bobi:«El señor de los retos». Típico veterano matao que da sus últimos coletazos antes de morir matando en el campo de batalla. A pesar de no tener rodilla, este año ya lleva un par de 4.000 a sus espaldas, se ha venido arriba y se ha propuesto bajar unas horas su mejor marca. No sería raro que al llegar a la meta se motive y se haga la vuelta andando. Va de sobrado pero torres más altas han caído en la 111. Cuidado. Muchos enemigos en el batallón simplemente por ser rico, guapo y un gran corredor. Tranquilo Bobby tranquilo.

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Recaudado
 
Objetivo
10.000,00€
DONACIONES
3
Último día de reto: 31/03/2024

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Nuestro reto es doble: recorrer 111km para que los estudiantes de la Université de Ngozi sean la generación que lidere el futuro del país más pobre del mundo

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3
Último día del reto: 31/03/2024


EL RETO:

Sí, un año más, hemos vuelto a perder la cabeza. ¿Por qué? Porque, aunque suene raro, recorrer 111km sin parar puede resultar adictivo. Por eso lanzamos una nueva edición de «La 111», el reto deportivo más duro y solidario del planeta. 🙂

Una vez más nos enfrentaremos a la Ruta Teresiana de 111 kilómetros, que normalmente se hace en 4 etapas, de una sola tirada. La idea es caminar es hacerlo en menos de 24 horas, sin dormir, sin echarse la siesta, básicamente sin parar. Saldremos desde Alba de Tormes el sábado 9 de marzo muy temprano, y llegaremos a Ávila el domingo 10 de madrugada.

Este es un reto para reír y para llorar, para confirmar que la cabeza puede más que las piernas, y para demostrar que con mucho sacrificio se puede cambiar el mundo. Solo para lo más valientes y/o un poco pirados. Durante el camino: risas, lloros… ¡incluso un poco de locura! Pero, sobre todo, lo que no faltará en ningún momento es ilusión y esperanza. Puedes ver el vídeo resumen de la edición pasada aquí.

EL OBJETIVO:

El objetivo del reto es recaudar fondos para financiar los estudios de los mejores estudiantes de la Université de Ngozi para ayudarles a que se conviertan en la generación que lidere el futuro del país más pobre del mundo, Burundi. Porque caminando también podemos cambiar el mundo, y porque «cada paso cuenta». Y es que en cada paso que demos, nos acordaremos al mismo tiempo de todos los que nos apoyáis en esta locura y que con vuestro esfuerzo nos empujáis hacia la meta, y por supuesto tendremos muy presentes también a todos esos jóvenes, de Burundi y de cualquier parte del mundo, que cada día se ven obligados a superar retos mucho más grandes que este simplemente para poder estudiar y tener un futuro. Por eso, daremos siempre «un paso más por los que no pueden rendirse». Por eso, la meta de esta aventura no estará únicamente en Ávila, sino también a miles de kilómetros de distancia, en Burundi. Y es que eso es lo más increíble de este reto: que tiene el futuro como meta.

Puedes encontrar toda la información del proyecto que vamos a financiar aquí.

DONACIONES:

Os animamos a que apoyéis el reto para que, juntos, logremos que cada uno de los 47 caminantes financie los estudios de cada uno de los mejores 47 universitarios de la Université de Ngozi para que tengan el futuro como meta. Para ello, cada uno de los caminantes nos hemos propuesto recaudar al menos 2€ por kilómetro recorrido, 222€ en total, para financiar el 50% del coste de una matrícula universitaria en Burundi (hemos pensado que cada uno de los alumnos beneficiarios paguen a su vez la mitad de sus matrículas on el objetivo de implicarles en el proyecto y exigirles también por su parte un compromiso y un esfuerzo de tal forma que puedan valorar en mayor medida la ayuda recibida).

Tu ayuda será fundamental para que pongamos en marcha este proyecto que tanta ilusión nos hace, y que contribuirá a mejorar la educación del país más pobre del mundo, Burundi.

Las donaciones pueden ser de cualquier cuantía para la causa en general o, si lo prefieres, puedes donar una cantidad concreta por cada kilómetro que recorramos:

  • Donación 11€ = 10 céntimos por cada km
  • Donación 22€ = 20 céntimos por cada km
  • Donación 33€ = 30 céntimos por cada km
  • Donación 44€ = 40 céntimos por cada km
  • Donación 55€ = 50 céntimos por cada km
  • Donación 111€ = 1€ por cada km
  • Donación 222€ = 2€ por cada km

Tú decides qué valor le das a nuestros kilómetros –por kilómetros queremos decir en realidad sufrimiento, por si no lo has pillado-

¿Quieres apostar por el número de kilómetros que recorrerá alguno de nuestros locos en concreto? Puedes hacerlo aquí: bit.ly/111apuestas

 QUIÉNES SOMOS – LOS 47 DE LA 111

Sol: Probablemente cinco veces más atleta que tú y yo juntos. Aptitudes para la 111 tiene. Otra cosa que tiene: condición de lego. Operada de dos rodillas que se salen de su órbita cuando quieren, veremos si en esas 24 horas de ruta le da por ser la Sol atleta o la Sol lego.

Susi: Lleva intentando hacer deporte desde que nació (es un puedo y no quiero en toda regla). Se alinearon los astros y consiguió subir los Pirineos con un macuto y sin entrenar. Se ha atribuido la suerte de ese finde y desde entonces se cree que puede hacer la 111. Habrá que verlo.

Yabsy: De vez en cuando su perro la saca a pasear, el deporte no es lo suyo pero va con actitud, así que ojo no nos sorprenda y haga los 111 km corriendo, aunque también está la posibilidad de que se quede dormida andando… pronto lo descubriremos.

Belén Jaure: Después de su erasmus en Roma, se toma la 111 como un reto para adelgazar todos los helados y toda la pasta que ha comido, hace deporte muy de vez en cuando pero su actitud es la mejor aliada para llegar sana y salva a la meta e incluso con fuerzas para tomarse una buena cerveza.

Pablo Martos: Practica varios deportes pero ninguno bien, el típico matao vamos. En 2022 vio con sus propios ojos que el proyecto de ASU en Burundi es verdadero imbigambi para el mundo. Tiene una ilusión enorme por terminar pole pole el reto 111. Su único aval los ya casi 10 Caminos de Santiago en sus piernas. Urakoze cane!

Lu Lozano: La última vez que hizo algo parecido fue en una excursión con el colegio, las distancias no son lo suyo y se piensa que 111 km se hacen en una horita, ignorancia que le ayuda a afrontar el reto muy tranquila (sabiendo que hay un coche atrás para recogerla claro).

Belén Cabello: Es toda una aventurera y disfrutona de la vida. Ella dice que hace deporte. Si hay una modalidad llamada “deporte de mentira” lo corroboramos. Muy concienciada de la vida healthy, tanto que igual decide añadir al reto 5 kg de fruta a la espalda. Se apuntó a la 111 de calentón con amigas… porque claro, ya puestos a dar paseítos ¿por qué no hacer 111 km de golpe?

Belén de la Fuente: Soy Belén, tengo 24 años y estoy acabando la carrera de Derecho y ADE. No soy nada deportista, si consigo hacer este reto mi madre me ha prometido cerveza ilimitada el resto de mi vida. Lo que más me gusta en este mundo es mi familia, mis amigas y la cerveza fría. Mis propósitos de 2024 son conseguir un trabajo como abogada y hacer la 111. Creo que conseguiré las dos.

Pepechu: Nadie sabe su verdadero nombre. Forajido de Cataluña. Persigue sueños bohemios cual buen estudiante de comunicación; siendo la 111 el más loco hasta la fecha. Si fuera por sus patitas de pollo no llegaría, pero como se toma la vida con buen humor probablemente sea de los primeros en pisar la meta.

Nacho Jaure: El estudiante de mecánica ha renunciado un finde a los coches para utilizar las piernas que no le garantizan una llegada certera a la meta. No pasa nada, lo intentará hasta la muerte, porque otra cosa no, pero es el más tenaz.

Anto Insua: Con muchas ganas de repetir esta salvajada y sobre todo de conseguir llegar a Ávila, pero sin que sea en silla de ruedas (igual es mucho pedir). Esperemos que la cafeína y las barritas de chocolate compensen la falta de entrenamiento.

Mateo Bordoy: Soy un pequeñín al que le encanta correr y correr para encontrar la tranquilidad. Así que si me buscas y no me encuentras, ¡ya sabes que estaré haciendo!

Marcial Bordoy: Altote, guapote y deportista, ¡voy a caminar 111 km! 😉 Si apuestas por mí, prometo que mis piernas no se rendirán antes que mi atractivo. Prepárate para verme cruzar la línea de meta, frito, ¡pero con estilo!

Chema Linares: He tomado la decisión de ir a la 111 ya que nuestro comandante Golo me convenció con una buena comparación/símil: “CHEMA no te rayes es como ir y venir 15 veces (o quizás un par más) desde las Nieves al Prado, no es para tanto” iluso de mí le hice caso y espero que así sea.

Esteban Bardolet: Tomó la decisión de apuntarse de calentada. Nadie niega que dará todo por llegar a meta. Aunque puede ser que caiga una siestecita por el camino.

Jaime Lapu: Ganas, espíritu, corazón, forma física, creo que lo único que me falla es la cabeza y según dicen se pierde bastante rápido. Espero llegar cuerdo a la meta.

Sofí Lapu: A sus 21 años va a conseguir andar 111 km antes que sacarse el carnet de conducir, pero después de esto… ¡para qué necesita un coche cuando puede ir andando!

Jaime Glez Lara: Debuta en esta prueba tras hacer una buena marca en el Camino de Santiago. Forrest Gump es su referente desde chiquitillo. Si mejora su ratio habitual de ampollas/kilómetro nada le impedirá llegar a Ávila.

Alvear: Después de estar completamente loco y volver a repetir por tercera vez un reto de esta altura, está dispuesto a llegar de nuevo y darlo todo por el equipo. Con ganas también de ayudar a todos los caminantes a poder llegar al objetivo.

Paula Sainz: Soy Paulis y estudio medicina, pero ese día la médico no voy a ser yo. Muchos médicos podrán decir que han pasado el MIR, pero pocos médicos podrán decir que han pasado el MIR y la 111 de ASU. Soy pequeñita, pero se dice que la hormiga siempre acaba ganando a la jirafa. Quiero conseguir este reto porque todo lo que me propongo lo consigo.

Ire Yáñez: Soy Ire. Muchos amigos me llaman garrote y espero poder demostrarlo, me vengo desde Londres a hacer este retazo y soy muy esta frase “el que tenga miedo a morir que no nazca”, y ganas de vivir tengo y muchas. 1+1 son 7, pero 111 suena mejor.  Si lo consigo, para la próxima vengo andando y me ahorro el avión. ¡Garrotazo!

Helen: Soy Helen, la alegría personificada, y estoy a punto de embarcarme en un desafío que nunca me imaginé… Mi carisma y fuerza de voluntad van a ser mis mejores aliados mientras me embarco en este reto, ya no solo por satisfacción personal, sino también para ayudar a los futuros alumnos de la Universidad de Ngozi. Y si estoy aquí por culpa de Golo, él ha sido el que me ha liado para esta pedazo locura, y me ha animado a dar lo mejor de mí!! ¡Prometo ser la chispa que iluminará el camino hacia el éxito!

Lara: Dice que va a hacer el reto por apoyar a la causa, pero en verdad lo que quiere es leernos la carta astral a todos durante la noche. La noche puede hacerse larga para los que caminen con ella.

María Sanz: A pesar de que después de la edición pasada dijo que no repetiría jamás, este año ha dado la sorpresa y se apunta por «fomo» (fear of missing out). Es impredecible: puede ser la primera en caer o la primera en llegar a la meta.

Palo Yanes: Para Palo el reto está en bajar de 24 horas. Asegura que en 25 es pan comido. Alargando la zancada en 26 horas está en Burundi.

Golo: Ha intentado colgar las botas… pero es imposible, es un «yonki» del sufrimiento. Un zumbado dispuesto a conquistar cualquier reto, y más aún cuando es por una gran causa. ¡Aú, aú!

Nacho Barrallo: Coruñés emigrado a la capital del Reino de España, sin ningún tipo de conocimiento respecto a sus límites. Me define el optimismo como defecto. De lunes a viernes abogado.

Jandro Bordoy: Soy Jandro. Dejó por escrito que si no acabo La 111 invito a una copa a todo el grupo.

Carmen de Cabo: Su manera de descansar es salir a correr, así que se podría decir que está preparada para terminar los 111 km, eso si, igual su despiste le lleva a coger otra ruta y termina en Segovia, veremos…

Mencía Muñoz: Un día me propuse salir a correr, corrí la cortina y ahí me quedé.  Menos mal que andar es otra historia, encima los integrantes de última hora suelen dar sorpresas. A ver si es verdad 🙂

Pablo Rodríguez: El año pasado no pude terminar el reto. Este año prometo que llego hasta el final, aunque me tenga que llevar Alvear a cuestas.

Borja Glez-Palenzuela: ¿Está preparado físicamente? Probablemente no, ¿está preparado mentalmente? Nunca se sabe… pero cuando se presentó el reto, no dudó en buscar las endorfinas que pueden generar el final de un reto como este.

Fon Mauricio: Llegará a La 111 en su prime, con la reciente medalla de la maratón de Malta al cuello, como aval para ser pieza clave de la expedición. Como buen gallego, le parece poco, ¡y amenaza con continuar hasta Santiago! Hará funciones de gregario y se encargará de que a nadie le falte su Mahou en los avituallamientos.

Quique Sansón: Esta persona distinguida exhibe una valentía exquisita, enfrentándose a desafíos con una elegancia innata. Su esfuerzo es como un ballet meticuloso, una danza grácil entre la dedicación y la tenacidad que despiertan admiración en quienes tienen el privilegio de presenciarla.

Juan García Vericat: De nombre Juan, de apodo Cuco para la familia y amigos cercanos. Amante del pádel y del fútbol y con ganas de superar este reto. ¿Llegaremos? LLEGAREMOS.

Pepe Díaz: Jugador de rugby, 90 kilos de pura potencia, “trader”, león de día y alcohólico de noche, no tengo meniscos, pero soy como un rodillo. LLEGAREMOS.

Juanpe Chivite: Soy Juanpe ¡y me encantan los retos! ¡Y esperemos superar la 111 para mayor Gloria de Dios!

Cholo: ¡Dicho y hecho! Dijo que volvería a hacer esta locura y aquí le tenemos. Lo que él no sabía cuando lo decía con 20 ampollas por cada pie y en tono de ironía, es que iba a volver de verdad. 

Jaime Pax: Sabe que acabará el reto, pero llevará algunas prótesis de rodilla por si la cosa se pone fea.

Alo: El año pasado demostró que los 111 km le supieron a poco, veremos qué locuras protagonizará durante esta edición. Cuanto más pierde la cabeza, más posibilidades tiene de llegar a la meta. 

Lobera:Dispuesto a completar los 111 km por ellos. Unidos lo acabamos.

Javi Juárez: Fichaje estelar recién llegado de Calcuta. Allí, lo único para lo que utilizó el móvil (y ni siquiera el suyo) fue para apuntarse a La 111. Está a la altura del reto… o el reto está a su altura.

Carlos Molina: Acabando de jugar un pádel, que yo tenía el “run run” de ir o no a la 111, entonces le pregunto a Chema: «oye al final vas a ir», y me dice «sí»; a lo que le respondo que es una locura; y me vuelve responder: «ya». Ese monosílabo como respuesta de la manera más tranquila del mundo es lo que me hizo apuntarme a esta locura.

Tere Fdez Agra: Me animé sin pensarlo como quien se apunta a unas copas. Para que os hagáis una idea, en mi armario lo último que encuentras son unas zapatillas de deporte. Mi próxima parada: Decathlon. Mi esperanza: el coche escoba. Mi misión: superar este pedazo de reto con este grupazo.

Amélie: Mi plan era correr la media maratón de Madrid el próximo mes, pero por complicaciones varias me tendré que conformar con casi triplicar y lograr los 111km en 24h (casi nada, como quien diría). ¡Con muchas ganas de esos 111km y a dar lo mejor de mí!

Sagar: Grandes hazañas a sus espaldas, como volver a su casa andando un par de horas después de salir de fiesta. Eso sí, sus cascos y su música son imprescindibles. No sabemos qué va a acabar peor, si sus piernas o sus oídos.

Bobi:«El señor de los retos». Típico veterano matao que da sus últimos coletazos antes de morir matando en el campo de batalla. A pesar de no tener rodilla, este año ya lleva un par de 4.000 a sus espaldas, se ha venido arriba y se ha propuesto bajar unas horas su mejor marca. No sería raro que al llegar a la meta se motive y se haga la vuelta andando. Va de sobrado pero torres más altas han caído en la 111. Cuidado. Muchos enemigos en el batallón simplemente por ser rico, guapo y un gran corredor. Tranquilo Bobby tranquilo.

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