Se Buscan Rebeldes en Burundi

Se Buscan Rebeldes en Burundi

#Colegios
Por: KOMERA
Causa que apoya: Escuela Infantil "San Nicolás" de Ndava
ONG beneficiaria: KOMERA

20 años después de su primer viaje, el P. Ignacio Amorós vuelve al corazón de África, y esta vez con Fray Marcos y el Gordo Verde: Se Buscan Rebeldes en Burundi



Julio de 2006: Empezando la universidad, Ignacio Amorós conoce en Madrid al Padre Apo, un sacerdote burundés que lleva 20 años en España pero que pronto regresa definitivamente a Burundi una vez acabada la guerra civil en el país, y que la invita a ayudarle. Ignacio, «Chete» para los amigos, que por entonces ya era bastante rebelde, se planta con su hermano Alberto en Burundi, el país más pobre del mundo, y descubre una verdad que le marca profundamente. Así nace KOMERA, como un grupo de amigos con una especial inquietud por ayudar, tanto en España, empezando por los más cercanos, como en Burundi.

Julio de 2026: 20 años después, el sueño de KOMERA sigue muy vivo. Después de haber llevado a Burundi a cientos de jóvenes voluntarios, y de haber realizado todo tipo de proyectos (escuelas, hospitales, pozos, instalaciones solares, casas, iglesias…), el Padre Ignacio Amorós vuelve a Burundi, donde empezó todo, esta vez ya como sacerdote y acompañado de Fray Marcos y el Gordo Verde.

Durante su estancia en Burundi, los tres sacerdotes llevarán a cabo distintas labores: acompañarán a jóvenes misioneros, visitarán proyectos, inaugurarán junto al Obispo de Ngozi la iglesia de «Madre Teresa de Calcuta» en Ndava -la primera dedicada a la Santa en todo el país- y aprovecharán también para grabar nuevos episodios de «Se Buscan Rebeldes». Fruto de su paso por Burundi, quieren apoyar un proyecto que les toca especialmente el corazón: la construcción de la Escuela Infantil «San Nicolás» de Ndava, para que más de 250 niños de entre 3 y 6 puedan empezar su educación en esta zona rural de Burundi, una de las más pobres del país.

* * *

¿En qué consiste el proyecto?

El proyecto consiste en la construcción de la Escuela Infantil «San Nicolás» en Ndava, Burundi. En esta población rural, KOMERA ya ha construido una escuela primaria y una secundaria, por lo tanto el proyecto cierra el círculo de la educación en Ndava. La construcción de una escuela infantil responde a la necesidad de educar a la infancia en un período crucial de su crecimiento: para prepararles para la primaria, necesitan de un desarrollo cognitivo, educativo y social básico que les permitirá desarrollarse correctamente en los años futuros de escolarización.

Además del impacto cognitivo, educativo y social del proyecto, la escuela también tiene como beneficio un menor absentismo escolar, pues es muy habitual que muchos niños no puedan acudir a la escuela por tener que quedarse en casa cuidando de sus hermanos pequeños que todavía no van a la escuela primaria. En la misma línea, los padres, y especialmente las madres, tienen una mayor capacidad de trabajo y de tiempo libre, pues disponen de una jornada con más horas productivas sin tener que cuidar de sus hijos pequeños por la mañana. Y por último, el proyecto también tiene un impacto muy positivo en términos de salud, pues hay muchos niños que contraen distintos tipos de enfermedades al andar por la calle desde muy temprana edad.

El proyecto buscar por tanto plantar una semilla en los niños de Ndava, que luego podrán continuar sus estudios en nuestra escuela primaria “San Josemaría” de Ndava, que cuenta con casi 1.000 niños, y nuestra escuela secundaria técnica “San José” de Ndava, con capacidad para casi 500 alumnos, dando continuidad desde la guardería a la universidad a todos aquellos estudiantes que muestren interés y capacidades para ello.

Este modelo educativo sirve como referencia en todo el país, rompiéndose de esta forma las barreras financieras que impiden a los niños de medios rurales el acceso a una educación de calidad, facilitándoles mayores oportunidades profesionales en el futuro y por tanto a mejores condiciones de vida. Se garantiza de esta forma un ciclo educativo completo, gratuito y sostenible en el tiempo para todos los niños de Ndava, que están llamados a convertirse en la generación que cambie el futuro del país más pobre del mundo.

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Recaudado
 
Objetivo
10.000,00€
DONACIONES
Último día de reto: 31/12/2026

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Julio de 2006: Empezando la universidad, Ignacio Amorós conoce en Madrid al Padre Apo, un sacerdote burundés que lleva 20 años en España pero que pronto regresa definitivamente a Burundi una vez acabada la guerra civil en el país, y que la invita a ayudarle. Ignacio, «Chete» para los amigos, que por entonces ya era bastante rebelde, se planta con su hermano Alberto en Burundi, el país más pobre del mundo, y descubre una verdad que le marca profundamente. Así nace KOMERA, como un grupo de amigos con una especial inquietud por ayudar, tanto en España, empezando por los más cercanos, como en Burundi.

Julio de 2026: 20 años después, el sueño de KOMERA sigue muy vivo. Después de haber llevado a Burundi a cientos de jóvenes voluntarios, y de haber realizado todo tipo de proyectos (escuelas, hospitales, pozos, instalaciones solares, casas, iglesias…), el Padre Ignacio Amorós vuelve a Burundi, donde empezó todo, esta vez ya como sacerdote y acompañado de Fray Marcos y el Gordo Verde.

Durante su estancia en Burundi, los tres sacerdotes llevarán a cabo distintas labores: acompañarán a jóvenes misioneros, visitarán proyectos, inaugurarán junto al Obispo de Ngozi la iglesia de «Madre Teresa de Calcuta» en Ndava -la primera dedicada a la Santa en todo el país- y aprovecharán también para grabar nuevos episodios de «Se Buscan Rebeldes». Fruto de su paso por Burundi, quieren apoyar un proyecto que les toca especialmente el corazón: la construcción de la Escuela Infantil «San Nicolás» de Ndava, para que más de 250 niños de entre 3 y 6 puedan empezar su educación en esta zona rural de Burundi, una de las más pobres del país.

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¿En qué consiste el proyecto?

El proyecto consiste en la construcción de la Escuela Infantil «San Nicolás» en Ndava, Burundi. En esta población rural, KOMERA ya ha construido una escuela primaria y una secundaria, por lo tanto el proyecto cierra el círculo de la educación en Ndava. La construcción de una escuela infantil responde a la necesidad de educar a la infancia en un período crucial de su crecimiento: para prepararles para la primaria, necesitan de un desarrollo cognitivo, educativo y social básico que les permitirá desarrollarse correctamente en los años futuros de escolarización.

Además del impacto cognitivo, educativo y social del proyecto, la escuela también tiene como beneficio un menor absentismo escolar, pues es muy habitual que muchos niños no puedan acudir a la escuela por tener que quedarse en casa cuidando de sus hermanos pequeños que todavía no van a la escuela primaria. En la misma línea, los padres, y especialmente las madres, tienen una mayor capacidad de trabajo y de tiempo libre, pues disponen de una jornada con más horas productivas sin tener que cuidar de sus hijos pequeños por la mañana. Y por último, el proyecto también tiene un impacto muy positivo en términos de salud, pues hay muchos niños que contraen distintos tipos de enfermedades al andar por la calle desde muy temprana edad.

El proyecto buscar por tanto plantar una semilla en los niños de Ndava, que luego podrán continuar sus estudios en nuestra escuela primaria “San Josemaría” de Ndava, que cuenta con casi 1.000 niños, y nuestra escuela secundaria técnica “San José” de Ndava, con capacidad para casi 500 alumnos, dando continuidad desde la guardería a la universidad a todos aquellos estudiantes que muestren interés y capacidades para ello.

Este modelo educativo sirve como referencia en todo el país, rompiéndose de esta forma las barreras financieras que impiden a los niños de medios rurales el acceso a una educación de calidad, facilitándoles mayores oportunidades profesionales en el futuro y por tanto a mejores condiciones de vida. Se garantiza de esta forma un ciclo educativo completo, gratuito y sostenible en el tiempo para todos los niños de Ndava, que están llamados a convertirse en la generación que cambie el futuro del país más pobre del mundo.

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