¿Por qué donamos?

Durante los últimos tiempos la ‘psicología de las donaciones’ está cobrando especial interés, tanto que, más allá del contenido en máster o cursos generales, están surgiendo las primeras especializaciones en psicología y fundraising. ¿Realmente sabemos por qué donamos? Y, sobre todo, ¿sabemos por qué nos donan a nosotros? En iHelp os intentamos dar una visión general sobre este tema.

Psicología y el acto de donar

La psicología y las emociones no se pueden separar del acto de donar. Si tenemos en cuenta la definición en el Diccionario de la Lengua Española (RAE) filantropía es amor al género humano”; donación es la liberalidad de alguien que transmite gratuitamente algo que le pertenece a favor de otra persona que lo acepta”, y altruismo es la diligencia en procurar el bien ajeno aún a costa del propio

Cada una de las definiciones envuelve al ser humano, a las decisiones y actos que, honestamente o de manera inconsciente, le motivan a comprometerse de alguna forma por los demás. Vemos que se trata de emociones, pensamientos y acciones ligados a nuestra psicología como individuos y como parte de una sociedad.

El campo de la psicología, sobre todo el de la Psicología social y de las organizaciones, actualmente se están preguntando más que nunca ¿qué pueden aportar al mundo del tercer sector?

“Cuando hablamos de captación de fondos, parece que lo hablamos siempre en tema del dinero, pero el fundraising va un poco más alla, lo que quiere no quiere solo recaudar dinero […], sino que también concienciar y aprovechar y difundir nuestras causas y por lo que estamos trabajando. Se trata de un retorno social» (Psicología y fundraising: un antídoto contra la indiferencia, Ana María Lisbona Bañuelos e Israel Quesada Olmo)

 

¿El altruismo es totalmente desinteresado?

Si nos fijamos en la definición concreta de altruismo, vemos que podemos relacionar el concepto con “dar” y “entregar”, pero en ningún momento se nos habla que el acto sea totalmente desinteresado.

En Psicología, el enfoque predominante hasta hace algunos años consideraba que el altruismo en sí escondía motivos egoístas, resultado de una respuesta instrumental basada en el llamado “egoísmo social” retrato de una actitud individualista.

Sin embargo, nuevas posturas han puesto en valor la cooperación socio-grupal, en la que se incluyen acciones del ser humano dirigidas al bienestar/supervivencia de un grupo, para mantener ciertos principios morales o para conservar nuestro ecosistema.

“Para Martin L. Hoffman (1981) existen evidencias psicológicas de una predisposición altruista, además de las evidencias biológicas señaladas por los neoevolucionistas que afirman la herencia tanto de tendencias egoístas como altruistas que favorecen la sobrevivencia de las especies”. (Investigación psicológica sobre altruismo y conductas de ayuda, José Eduardo Moreno)

Basándonos en este debate, debemos tener presente que las personas pueden tener diferentes motivaciones para donar (sentirse bien con uno mismo, compasión, cercanía con la causa, unión con mis valores, aprobación social, motivos fiscales…), y que algunas pueden ser altruistas y otras no.

De hecho, de las teorías existentes sobre el altruismo, la que mayor consideración ha tenido y tiene en la actualidad es la ‘psudo-altruista’, la cual desarrolla que en el fondo el altruismo conlleva acciones en que las personas buscan algún tipo de beneficio propio, aunque sea inconscientemente.

Las motivaciones para donar

A pesar de que socialmente se .puede dar por hecho que la filantropía, las donaciones y el altruismo se hacen sin esperar retribuciones posteriores, tanto los donantes como desde las organizaciones debemos ser conscientes que desde el ámbito psicológico no siempre lo hacemos desde el interés cero (y como vemos, eso no es malo).

Concretamente, si nos fijamos en el Estudio del Perfil del Donante 2020, los donantes entrevistados dicen que sus motivaciones para realizar una donación son: “un 38% por empatía, un 27% por Ética/justicia, un 14% por Cercanía, un 9% por Autoestima, un 8% por Notoriedad, y un3% por Prescripción”.

No podemos olvidar que a la hora de hacer algo por los demás el valor que debe primar es el de la “responsabilidad”. Entender cuáles son nuestras verdaderas razones para realizar actos sociales o donativos que mejoren la vida de otras personas, qué nos hace ser generosos.

La empatía y la búsqueda de justicia pueden entenderse como los motivos principales que deben regir el hacer algo por los demás. Está más que aceptado que “ayudar nos refuerza, nos hace sentirnos bien intrínsecamente, lo cual favorece el bienestar personal y la tan ansiada felicidad”, como concluyen en este centro de Psicología.

La responsabilidad de donar

Como vemos el altruismo existe, y cada persona es altruista a su manera. Esto debemos tenerlo en cuenta tanto a la hora de donar (¿cómo somos nosotros y por qué donamos?), así como las entidades a la hora de captar fondos (¿por qué donan mis afiliados?, ¿cómo puedo atraer a más donantes?).

Es esencial que en las entidades del tercer sector se realice un trabajo multidimensional y “multidepartamental” en el que tanto los encargados del marketing, de la comunicación, de la captación de fondos, de la sensibilización o de programas unan esfuerzos para entender quiénes son sus donantes, cuáles son sus motivaciones, qué necesidades tienen y qué sentimientos les genera donarnos.

Debemos aprender a despertar el corazón de las personas, siempre con empatía y simpatía, para generar compromiso y captar donaciones, con campañas que logren motivar y atraer a las diferentes razones para donar de las personas (afinidad, ética, justicia, cercanía…) Y cuando lo hayamos hecho, ofrecer las mejores plataformas de captación, con información clara y seguridad, para no cortar ese impulso – a veces irracional- del donante a ayudar.

Asimismo, es de vital importancia rendir cuentas. Las personas que ayudan quieren saber el impacto de sus donaciones o de sus actos, conocer de primera mano cómo han cambiado la vida de las personas. Debemos ser transparentes y responsables con lo que han aportado los demás e informar de manera clara del seguimiento, de los resultados y cómo se ha implementado la ayuda.

El altruismo efectivo

Debemos recalcar que desde la Fundación iHelp con nuestra plataforma de fundraising www.ihelp.org.es favorecemos a las entidades del tercer sector a unir todos esos esfuerzos a través del método del crowdfunding solidario: captación de fondos mediante los retos solidarios, en el que las personas pueden tanto donar como sentirse representados, motivados e implicados con la creación de retos solidarios, con el reconocimiento social que eso conlleva.

Esto lo logramos gracias a un equipo volcado en hacer el concepto de ‘altruismo efectivo’ realidad. Ayudamos tanto a las ONGs a buscar las fórmulas de captación (proyectos, rifas solidarias, eventos…), como a los donantes a canalizar su donaciones.

Todo ello, gracias a un compromiso pleno con la transparencia, la seguridad y la rendición de cuentas para que los donantes siempre están seguros de que “el mundo es mejor gracias a mi colaboración”

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